El Congreso de la República eligió este miércoles 12 de agosto a Jorge Eliécer Laverde Vargas como nuevo contralor general de la República para el periodo 2026-2030, en una votación que, más allá del amplio respaldo obtenido por el funcionario, representa un nuevo revés político para el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella en su intento por consolidar una mayoría parlamentaria plenamente alineada con sus decisiones.
Laverde obtuvo 95 votos en el Senado y 174 en la Cámara de Representantes, para un total de 269 respaldos en el Congreso Pleno. Con esta elección reemplazará a Carlos Hernán Rodríguez Becerra al frente del máximo organismo de control fiscal del Estado.
El nuevo contralor recibió el respaldo de sectores que hacen parte de la coalición que acompaña al Gobierno, pero también de fuerzas declaradas en oposición, entre ellas el Pacto Histórico. El nombre de Laverde terminó concitando una mayoría transversal que incluyó a partidos como Centro Democrático, Liberal, Conservador, La U y Cambio Radical, además de otras colectividades.
El episodio vuelve a mostrar una realidad que comienza a marcar el inicio de la administración de De la Espriella: tener una bancada o sectores mayoritarios en el Congreso no significa necesariamente disponer de una mayoría disciplinada para todas las decisiones políticas.
Segundo revés
La elección de Laverde se produce apenas tres semanas después del primer gran tropiezo legislativo del Gobierno. El pasado 20 de julio, el senador del Centro Democrático Honorio Henríquez fue elegido presidente del Senado con 56 votos, derrotando al candidato respaldado por De la Espriella, Alfredo Deluque, quien obtuvo 45.
Aquella votación sorprendió al escenario político porque los votos del Pacto Histórico resultaron determinantes para que el candidato del Centro Democrático se impusiera sobre la carta respaldada por el entonces presidente electo. El episodio fue interpretado como la primera derrota política de De la Espriella incluso antes de asumir formalmente el poder.
Ahora, con la elección del contralor, el Congreso vuelve a enviar un mensaje de independencia frente a la Casa de Nariño. Aunque el Gobierno logró acompañar finalmente la elección de Laverde, no consiguió convertir la designación en una demostración de control político sobre el Legislativo.
El fenómeno resulta particularmente llamativo por la coincidencia, nuevamente, entre sectores ideológicamente enfrentados durante años: el Pacto Histórico, representante de la izquierda, y el Centro Democrático, principal expresión del uribismo y de la derecha colombiana, volvieron a coincidir en decisiones relevantes del Congreso.
Más que una coalición formal, los hechos muestran acuerdos circunstanciales alrededor de intereses políticos concretos. De hecho, desde el Centro Democrático se ha negado que exista una alianza formal con el Pacto Histórico.
Amplia trayectoria
Jorge Eliécer Laverde Vargas, oriundo de La Dorada, Caldas, y del Partido Verde, es abogado y doctor en Derecho, con estancia posdoctoral en la Università di Bologna, en Italia. También cuenta con estudios de posgrado en administración de la salud, alto gobierno, gestión y planificación territorial, derecho constitucional, finanzas y gerencia empresarial, además de formación en administración de negocios.
Su trayectoria pública incluye su paso por la Asamblea Departamental de Caldas desde 2008, labores como procurador judicial y docente de la Escuela Superior de Administración Pública, así como su desempeño como secretario general de la Comisión Sexta del Senado, cargo que ha ocupado durante varios años. También cuenta con certificación como auditor internacional y formación en el Curso de Información Militar y Defensa Nacional (CIDENAL), además de ser oficial de la reserva profesional de la Policía Nacional.
Laverde asume una de las posiciones más sensibles del Estado colombiano, encargada de ejercer el control fiscal sobre los recursos públicos y vigilar la gestión de las entidades estatales.
Congreso inmanejable
La elección del nuevo contralor deja así una fotografía política diferente a la que podría esperarse al comienzo de un nuevo Gobierno. De la Espriella llegó a la Casa de Nariño con la expectativa de construir una mayoría legislativa capaz de respaldar su agenda, pero el Congreso ha demostrado hasta ahora que las alianzas parlamentarias son más complejas que las coaliciones electorales.
En la nueva aritmética parlamentaria, el Pacto Histórico y el Centro Democrático han demostrado, por segunda vez, en pocas semanas, que pueden votar juntos cuando el objetivo político lo amerite.


