A pocas horas de una nueva jornada electoral presidencial, el presidente Gustavo Petro volvió a encender el debate político nacional desde Ciénaga, Magdalena, con un discurso cargado de simbolismo, críticas institucionales y llamados urgentes frente a la crisis ambiental y social que atraviesa la región Caribe.
En medio de un encuentro con pescadores y comunidades productivas de la Ciénaga Grande de Santa Marta, el mandatario insistió en que Colombia enfrenta una decisión histórica. “Votamos por la vida o votamos por la muerte”, afirmó Petro, en una frase que rápidamente tomó fuerza en el escenario político y electoral del país.
Aunque evitó profundizar directamente sobre las elecciones presidenciales de este 31 de mayo, el jefe de Estado sí dejó entrever su inconformidad frente a la investigación que abrió en su contra la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara por presunta participación en política. “Me quieren procesar”, expresó, dejando claro que considera que existe una presión institucional alrededor de sus intervenciones públicas.
Pero más allá de la coyuntura electoral, el discurso presidencial estuvo marcado por fuertes cuestionamientos a la capacidad del Estado para responder a las emergencias ambientales y sociales del país.
El presidente pidió a su gabinete tomar medidas inmediatas y elaborar una lista prioritaria de intervenciones urgentes para las regiones afectadas por emergencias climáticas y deterioro ambiental.
La situación de la Ciénaga Grande de Santa Marta ocupó buena parte del encuentro. Pescadores de Ciénaga y Pueblo Viejo denunciaron la creciente contaminación, la reducción de especies y las dificultades económicas que amenazan la supervivencia de cientos de familias que dependen de la pesca artesanal.
Frente a ese panorama, Petro ordenó articular esfuerzos entre la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca y el Fondo Adaptación para impulsar proyectos transitorios de recuperación de playas y ecosistemas estratégicos. Además, insistió en fortalecer las asociaciones de pescadores con el objetivo de mejorar la producción, aumentar la productividad e impulsar procesos de industrialización pesquera en la región.
El acto también tuvo un momento de profundo contenido simbólico y político cuando el mandatario rindió homenaje a Alejandro Carranza, pescador samario asesinado durante bombardeos de Estados Unidos en el mar Caribe en septiembre de 2025. Petro aseguró que la familia de la víctima debe ser indemnizada “lo más pronto posible”, en una declaración que reabre interrogantes sobre soberanía, derechos humanos y responsabilidad internacional en aguas del Caribe.
El discurso en Ciénaga confirma que el presidente Petro mantiene una narrativa centrada en la confrontación entre modelos de país, mientras intenta conectar las tensiones políticas nacionales con las necesidades históricas de las regiones olvidadas.


