EPS y otras yerbas

EPS y otras yerbas

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Por: Hernán Riaño

Uno de los mayores negocios que Álvaro Uribe, como senador primero y como presidente después, creó e impulsó, fue darles a los privados los servicios que debe proporcionarle el Estado a sus ciudadanos, por el pago de sus impuestos, para que se convirtieran en negocios muy lucrativos para estos empresarios, generalmente muy ligados al uribismo y a la extrema derecha (es una redundancia).

Les entregó la salud, las pensiones y las cesantías de los trabajadores, los riesgos profesionales, los servicios públicos (energía, gas, agua y comunicaciones) y casi todo lo que el Estado debe asumir dentro de sus funciones.

Los negocios que más afectan a los ciudadanos por la voracidad, incumplimiento y desfalco de recursos públicos son los de salud, pensiones y servicios públicos entre otros; pero estos, por tener una incidencia directa en la vida, salud y bolsillo de los colombianos, son los más notorios. Es mucho el descaro de los “empresarios” que se tomaron estos sectores como si fueran unas sanguijuelas que le exprimen hasta la última gota de sangre a los usuarios y hacen “lo que se les da la gana” con ellos. No hay palabras que describan la actitud de estos “empresarios”, con los colombianos, En el caso de los servicios públicos, al que me referiré ampliamente en otra columna posterior, son confiscatorios en casi todo el país, las familias ya no trabajan sino para pagarlos, pues si no lo hacen corren el riesgo de que les expropien sus bienes muebles e inmuebles, esos mismos empresarios son los que dicen cínicamente que Petro va a expropiar.

Centraré este espacio en el servicio de salud, regentada por algo que decidieron llamar rimbombantemente las Entidades Promotoras de Salud, mas conocidas como EPS. Nacieron con la ley 100 de 1991, siendo presidente César Gaviria y senador ponente e impulsor Álvaro Uribe Vélez, ambos abanderados del neoliberalismos expropiador. El negocito consistía en darles el dinero de los impuestos a unas empresas que no prestan los servicios ni proporcionan ninguna salud, en síntesis no hacen nada, solo ADMINISTRAN los recursos y por esa labor cobran un “humilde porcentaje” del total de lo que les gira el gobierno. Muy pronto descubrieron con esa “malicia indígena” que caracteriza a los empresarios colombianos, nuevas formas de esquilmar los recursos públicos negando la salud a sus afiliados, dejando de autorizar procedimientos y medicamentos. De las mas de 300 EPS que iniciaron hace 30 años, hoy no quedan “vivas” sino 29 (1) y muchas de ellas en cuidados intensivos, a punto de ser intervenidas y liquidadas. Desaparecieron debiendo billonarios recursos a las clínicas y hospitales, llamadas IPS, Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, que son las que realmente atienden a los pacientes y que por esos servicios terminan sin recibir un céntimo por parte de las conocidas como EPS. En el colmo de la desgracia para Colombia, hoy ya se sabe que muchas de estas promotoras de salud fueron montadas por paramilitares para usarlas como empresas propias de donde podían sacar dinero del Estado para sus fines (2).

Casi todas las liquidadas, acabadas o quebradas no han pagado sus deudas, dejando al sistema de salud en unas condiciones muy difíciles para las finanzas del país que es, en últimas, quien termina respondiendo para garantizar que los pacientes reciban, así sea un mínimo de esos servicios. O sea los colombianos pagamos dos veces, una a esas EPS, que esquilmaron los recursos y otra vez, para que lo que dejaron de hacer, lo haga el Estado, todo con el dinero de nuestros impuestos. Gran negocio para ellos promovido y defendido por Uribe y compañía, ya que no prestan sus servicios adecuadamente, les niegan la atención, consultas, exámenes, medicamentos y procedimientos a los pacientes para no pagarlos, no gastar y así, embolsillarse esos dineros, y cuando ya han desangrado todo lo que pueden al sistema, quiebran, se van, llevándose los recursos, dejando cuantiosas deudas sin pagar. Con cara ganan ellos y con sello pierde el país.

En este contexto de que en Colombia no hay salud eficiente y de calidad para los ciudadanos afiliados a las EPS, un sistema que ha cobrado no se cuantas víctimas en estos 30 años de vigencia, llegó la reforma propuesta por el gobierno, prometida en la campaña electoral. Camino tortuoso el que ha tenido que sufrir esta reforma desde su presentación por varios factores, todos con los intereses que defienden a las pocas EPS que quedan y a sus dueños.

Por un lado, los parlamentarios que se hicieron elegir con las banderas de las reformas, que en este momento no son mayoría definitoria, y por el otro lado la “oposición” representada por los partidos de la extrema derecha, Centro Democrático, de Álvaro Uribe Vélez, el ideólogo e impulsor de la salud privada que tenemos, Cambio Radical el partido más corrupto que se ha visto envuelto en muchos escándalos de desfalcos a la salud en diferentes regiones del país, los partidos Conservador, los cristianos, apéndices del uribismo y algunos minoritarios que por el “odio” a Petro decidieron hacer parte de la oposición. Hasta ahí uno podría pensar que sería como el debate natural, ya que el grupo opositor es el que aprueba todo lo que esté en contra del pueblo y no permite las reformas que lo beneficien..

Pero lo que sorprende realmente son partidos y personas que se hicieron elegir con las banderas del cambio, como el Verde y otros, que hoy se convirtieron en la punta de lanza para que la reforma a la salud y las demás no sean aprobadas por el congreso. Parlamentarias como Catherine Miranda, pareja de Eduard Rodríquez militante activo del Centro Democrático, Cathy Juvinao, y el senador JP Hernández, son la avanzada en contra de la reforma que pretende crear un sistema de salud preventivo y eficiente, se les unió Jennifer Pedraza, de Dignidad y Compromiso (léase MOIR de Robledo). Todos ellos utilizan medios desleales y de pronto, hasta ilegales, para hundir el proyecto de ley y permitir que unos empresarios corruptos sigan con este nefasto negocio de muerte (3). Mienten y como el caso de JP Hernández, quien dice que está en contra de artículos que ni siquiera esta en la reforma (4).

También llama la atención la forma en que las EPS que aún quedan defienden SU negocio, con un “batallón de periodistas” que utilizan los medios de comunicación comerciales para calumniar, decir mentiras y difundir hechos que no son ciertos con respecto al texto mismo que cursa en el congreso. Han publicado que el gobierno no les paga a las EPS, inmediatamente son desmentidos por el presidente y el ministro de salud, ya que no solo les ha girado sino que lo hace con anticipación. Que el aumento por capitación no se hizo, el gobierno los desmiente y demuestra que les aumentó por encima de lo que pidieron. Ahora el tema es que no les alcanza lo que el Estado les gira, que es insuficiente, pero en los balances contables demuestran beneficios, y sus ejecutivos ganan más que el presidente, utilizan el dinero para cosas que no tienen que ver con la salud, desvían los fondos a no se sabe dónde. Para rematar las reservas técnicas de 12 billones de pesos, que debieran ser para invertir en los pacientes, no se sabe dónde están (5). Y como se escudan con la reserva contable, porque dizque son privados (manejando dineros públicos), pues mucha de la información no se sabe o no quieren que el país la conozca, por obvias razones, ya que son dineros que usan para enriquecerse a costillas de los colombianos. El caso de Colsánitas confirmaría esta apreciación (6).

Petro ha dicho, desde hace mucho tiempo, que ese sistema se va a acabar por su ineficiencia, que lo que quiere evitar es que haya más muertos por falta de atención médica y hospitalaria.

Cuando Uribe y sus empresarios neoliberales, se dieron cuenta el negociazo que era apoderarse del erario, emprendieron una campaña para desprestigiar lo público, aún lo hacen, por una supuesta ineficiencia y corrupción y que es mejor entregarle los negocios a los privados, así lograron que parte del país se convenciera de ese hecho. Pero como la realidad es tozuda, hoy vemos que el problema de la corrupción es de los privados, todos los negocios que montaron con los recursos del Estado están saliendo a la luz pública y el país está conociendo su verdadera cara de corrupción y desfalco.

Oyendo todas las disculpas y argumentos de los empresarios y presidentes de gremios que reúnen a las EPS, quedan preguntas: ¿Si no les alcanza la plata, por qué siguen con un negocio que solo les da pérdidas? ¿Qué empresario en sus cinco sentidos sigue con un negocio que le da pérdidas?¿Si el Estado es ineficiente por qué la red pública hospitalaria es la que está asumiendo la salud de los colombianos, a pesar de que las EPS no les pagan sus servicios y es el gobierno el que termina asumiendo dichas deudas? ¿Si el negocio es tan malo por qué financian campañas electorales de presidentes y parlamentarios que los defienden? ¿Por que pagan campañas publicitarias carísimas en medios de comunicación comerciales para mantener la mentira de que la salud que ellos proporcionan es buena? Como lo han mostrado en los últimos meses, el sistema actual está causando muertes y daños irreparables en pacientes. Es claro que a ellos no les importa la salud de los colombianos sino la cantidad de dinero que le pueden exprimir a Colombia (7).

Si es tan mal negocio, ¿por qué no le devuelven la salud al estado y dejan de perder dinero? Básico concepto empresarial. O será, ¿que es una mentira y lo que quieren es sacarle mas dinero al Estado y por más tiempo?

Adenda: En las últimas horas, la Cámara de Representantes aprobó la funciones del ADRES, lo que implica que quien va a manejar el dinero de la salud es el Estado y no las EPS,  quienes en adelante serán gestoras de los pacientes y auditoras de los pagos que hará el ente al las clínicas, hospitales, laboratorios, farmacéuticas y todas las entidades que tienen que ver con la salud. Empezaron a oírse voces de que se iban a robar los recursos de la salud, que era volver al seguro social y no se cuantas estupideces más. Eso de que alcaldes y gobernadores se van a robar la plata es una mentira ya que ADRES  les girará directamente a las instituciones prestadoras de servicios de salud, no pasará por las manos de estos funcionarios. Y como siempre los medios de comunicación tradicionales siguen con su campaña de desprestigio de lo público para atacar la reforma. Y viendo lo que ha pasado, el país debe preguntarse, ¿es que las EPS han sido la honestidad en pasta que no han despilfarrado, desviado y esquilmado los recursos de la salud?, pareciera que eso afirman sus defensores, tratando de tapar el sol con un dedo y de paso, engañando a los colombianos.

(1) https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VP/DOA/listado-eps-por-regimen.pdf

(2) https://www.facebook.com/reel/4374618459430175

(3) https://www.facebook.com/reel/929597008751540

(4) https://www.youtube.com/live/5MNsk3cb7YE?si=9GPyo3XHqPmGLkOw

(5) https://www.federacionmedicacolombiana.com/2023/11/21/que-pasa-con-las-reservas-tecnicas-en-salud-y-sus-inversiones-son-la-garantia-del-aseguramiento-pero-tambien-el-botin-de-los-corruptos/https://asmedasantioquia.org/2023/10/06/donde-estan-las-reservas-tecnicas-de-las-eps/

(6) https://fb.watch/oElws47Qkh/

(7) https://www.facebook.com/reel/258396266883781

Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad.  Les invitamos a leer, comentar, compartir y a debatir con respeto.

 

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