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La cultura ciudadana no avanza; estamos en el tiempo exacto para aplicar esta medida de manera adecuada, pero la ciudadanía aún no comprende la magnitud de este concepto. Este plan de desarrollo fue creado por la primera alcaldía de Antanas Mockus en Bogotá, en el año 1995 al 1998, en el cual se contempla la necesidad de formar la ciudad y así poder dar un enfoque de cultura ciudadana.

Sin embargo, en la actualidad no se evidencia el cumplimiento de este enfoque de política pública, aun teniendo en cuenta que son características que TODO ser humano debería tener y se debería inculcar desde la casa. Pues la cultura ciudadana se entiende como la totalidad de valores, comportamientos y actitudes compartidas las cuales generan sentido de pertenencia que logran obtener una sana convivencia.

Ahora bien, haremos una comparativa de lo que se hace actualmente y lo que se debería hacer; aplicando el plan de cultura ciudadana:

  1. Los vehículos se toman el carril que esta designado para los ciclistas ocasionando accidentes e incidentes. – Los vehículos deberían respetar el carril que se estableció para los ciclistas y ceder el paso cuando se necesita.
  2. La ciudadanía en plena pandemia usa el transporte público indebidamente ya que no respetan el distanciamiento y se sientan sin importar que haya una persona al lado. – La población que usa el transporte público debería mantener el distanciamiento evitando sentarse al lado de otro pasajero.
  3. Al momento de ir a un restaurante, centro comercial, tienda, etc, las personas se amontonan en una fila que por más juntos que se encuentren no ingresaran más rápido. – Cuando se ingresa a un establecimiento se debería realizar una fila con distanciamiento mínimo de un metro el cual evita la propagación del virus.

Antes de la llegada del Covid-19 a Colombia, la cultura ciudadana se quería implementar a como diera lugar en el medio de transporte público Transmilenio S.A., con pancartas, folletos, personas de la alcaldía, parámetros que NO se cumplían dentro de las estaciones. Sin importar las estrategias que se realizaran, la ciudadanía no se percataba ni se percata de realizar verdaderamente un cambio en pro del bienestar de TODOS los bogotanos y colombianos.

Son acciones tan sencillas que poco se ven en el día a día, esquivando el proceso de cambio que nos facilitaría la convivencia y nos conducirían al respeto del patrimonio común. Las noticias serían otras, obtendríamos un lugar más tranquilo para convivir, generaríamos una convivencia más sana. Pero todo debe empezar por uno mismo, como dice el filósofo austriaco Viktor Frankl: “cuando no somos capaces ya de cambiar una situación, nos enfrentamos al reto de cambiar nosotros mismos”

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