nuevos inquilinos

Se arrienda casa para gente de buenas costumbres

Lo importante del poder es saber soportar el peso de este, pues hay quienes ante él terminan en cuatro patas hocicando. O si no, que lo digan quienes lo tuvieron y lo perdieron. De común acuerdo y por unanimidad consideramos a los fantasmas que, como toda casa vieja, ha de

Se arrienda casa para gente de buenas costumbres

Lo importante del poder es saber soportar el peso de este, pues hay quienes ante él terminan en cuatro patas hocicando. O si no, que lo digan quienes lo tuvieron y lo perdieron. De común acuerdo y por unanimidad consideramos a los fantasmas que, como toda casa vieja, ha de

La Otra Voz
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