El fútbol colombiano no es precisamente un buen ejemplo de la sociedad. Está regido y dominado por las élites y no es ajeno a personalidades bastante polémicas, desde narcotraficantes mundialmente conocidos, hasta políticos con dudosa reputación.
Todos los equipos grandes de nuestra liga están vinculados a personas no gratas, Pablo Escobar en Medellín; los hermanos Rodríguez Orejuela en América de Cali; la familia Char en el Junior de Barranquilla; o Gacha en Millonarios, etc.
Pero llegar a tener el título de ‘Presidente Honorario’ de un club eso solo lo tiene Millonarios con los expresidentes Andrés Pastrana, relacionado con trata de menores en la famosa isla Epstein, y con su padre Misael, al que se le atribuye el robo de unas elecciones.
Desde diciembre de 2017, Pastrana hijo figura como presidente honorario del club, un título que solamente el club Millonarios le concede al que para muchos es el peor presidente de la historia.
Al hincha de Millos nos duele que nos la monten por muchas cosas: que nos digan «comodines», ‘Eliminarios’, ‘Ochonarios’ o que vivimos de la historia pero que un expresidente acusado de pedofilia sea presidente con honores y “embajador” eso sí que ofende.
Un llamado a la dirigencia de Millonarios F.C. para que no se manche la historia de un club capitalino y retiren ese título absurdo y, de paso, a los clubes que dejen de sentirse orgiullosos por su pasado oscuro y lleno de delincuencia.



