Foto de Chris John en Pexels

 

Allá por lejanos montes

Contarónme de la María,

Amada por sus dos hombres

Un secreto de mar traía.

 

Con la voz típica negra

Le llevaba aliento-mar

A las orillas-piedra

Dónde no se oye más cantar.

 

Vierónle su cabello

Con tal silencio sacro

En los rostros apagados

De la tierra caribeña.

 

Entonces conocieron

Los extraños augurios

En las casuchas de palo.

 

Por: Samuel Simanca

@SamuelSimanca2

 

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