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El departamento de Sucre es una de las regiones que cuenta con más de 242,173 jóvenes y encabeza también la lista de pobreza multidimensional con un 39,7%, debido a esto comprendiendo ambas necesidades, el senador, economista y político colombiano Iván Marulanda Gómez, el día 28 de julio del 2020, en una entrevista que tuve el placer de hacerle que dio como fin la presente columna, me expuso su opinión sobre la juventud y la renta básica en nuestro departamento.

Es así que cuando consultamos el diccionario de la Real Academia Española-RAE este define a la juventud como un conjunto de personas jóvenes garantes de un desarrollo político, social, económico y cultural; imaginar a estos mismos grupos en los parques del departamento de Sucre que tal como lo expone la RAE sean ellos mismos aquel centro propicio de un desarrollo integral.
Lo anterior, no es algo que nace solo de una definición académica del estudio del castellano, es ver también una opinión gravante, que me hizo el senador al hablarme de una región latente. Esta misma que dentro de sus venas abiertas, muestra a carne viva las conjeturas de su problemática social, que nace de aquellos sectores clientelistas, gamonales, que han ido construyendo a causa de años de abandono por la no proliferación de una economía. La misma economía que a su vez se ve también en una ambición, que contiene despectivamente el acceso al poder por parte de jóvenes que quieren ejercer la política, desde su praxis, el servicio social.
Son esos mismos jóvenes los que se le vienen a la mente al senador Marulanda al mencionar esos ideales de inteligencia y rebeldía, que lo hacen el cuestionarse el porqué del no crecimiento de estos grupos alternativos. Es como si se aburrieran, se cansarán de observar la necesidad y la tranquilidad mental, de un pueblo que pareciera perderse dentro de un olvido, tan fuerte como el de cien años de soledad, pero esta vez sin un Melquíades, capaz de despertarlos por medio de la creatividad e innovación. Tal vez esta generación está destinada igual que Aureliano Buendía a ser los guerreros de las mil batallas perdidas o tal vez no […]
Con la iniciativa que encabeza el actual senador, sobre la posibilidad de una “renta básica” para ayudar a los más vulnerables, logra convertirse en una oportunidad para que aquellas familias sucreñas en condiciones de vulnerabilidad económica, cuenten con un ingreso que les permita un cierto grado de independencia frente a las clases dirigentes, logrando que los jóvenes de estas familias puedan atreverse a opinar con total libertad, sobre las necesidades diarias.
Si la renta básica llegara a aprobarse sería el impuso suficiente para que proyectos de la misma talla consoliden una importancia dentro del plano político y tengan posibilidades más fuertes de aprobarse en una nueva legislatura.
Examinando a fondo los mecanismos de participación juvenil, los cuales nacen de una idea de país estructurada dentro de su pensamiento, de creer que vivimos en una democracia, aún no se le ha hecho justicia a la constitución del 91, en relación a esto en las palabras del senador Iván Marulanda, no ha sido importante, para instar a la sociedad colombiana.
Otra problemática que no se ve también dentro de la realidad de la cultura democrática en formación de los jóvenes, son los vicios observados, en plataformas y concejos juveniles, que no representan de manera objetiva lo que es una participación juvenil, limpia, sin fraudes, y sin corrupción.
Cuando le pregunto al senador Iván Marulanda como podemos comenzar a generar espacios de debate, donde iniciativas como la renta básica generen una importancia crítica dentro de nuestro departamento de la misma forma en la que el junto a Lara Bonilla y Luis Carlos Galán formaron el nuevo Liberalismo, me aclara que nació de grupos chicos de jóvenes que comenzaron a buscar la existencia de aquellos focos comunes, que pudieron consolidarse por medio de accionas tan sencillas como charlas en los parques, tertulias, acompañadas de cafés, helados, gaseosas, aquella exigencia de una creatividad e innovación.
En el departamento de Sucre de hoy puedo observar en los parques de nuestra región, a la renta básica y al potencial de nuestra juventud como la mayor fuerza contra la cultura de la antidemocracia, con un mototaxismo que se transforme en oportunidades de acceso a una educación gratuita y de calidad, tal como la expone el senador Marulanda, logrando observar en un mañana en esos mismos parques después de la pandemia, la revelación de aquel mismo cuadro que se pintó con la fuerza de una generación, por medio de su fuego, corazón y mente el pincelado brillante de un nuevo liberalismo, el de nosotros, aquel que construirá en la conciencia del debate político la voz de Iván Marulanda, Juventud y Renta básica.

 

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